Asturias

Monsacro

cima Monsacro

Fuente: http://usuarios.lycos.es/suski1/iglesia_del_monsacro.htm

Existían en el medievo dos ramales del Camino de Santiago que desde las Asturias de Oviedo pasaban al Reino de León, y viceversa, claro. Uno cruzaba el puerta de Pajares hacia León capital, otro se aventuranba por el puerto de Ventana hacia Ponferrada. Ambos partían de Oviedo hacia el sur y, tras cruzar el río Nalón, se bifurcaban camino de sus respectivos puertos de montaña bordeando la maciza mole rocosa del Monsacro.

Tanto los peregrinos que arriban a Oviedo por los caminos de la costa, haciendo etapas hacia Compostela, como aquellos que subían expresamente desde León para visitar la Cámara Santa y el Arca de las Reliquias antes de continuar hacia Galicia, observaban con un temor reverente y supersticioso la silueta del Monsacro, elevando su cumbre a 1.057 metros como queriendo escapar al abrazo de los riachuelos Morcín y Riosa, que socavan su base lenta pero inexorablemente.

Sin embargo, tras visitar Oviedo y conocer allí la piadosa leyenda sobre Santo Toribio y el Arca Santa, muchos peregrinos emprendían la sinuosa ascensión de la Cumbre Sagrada para poder recoger los cardos milagrosos que crecen en su cima, tomar un puñado de tierra curativa extraída del pozo interior de la capilla octogonal, que corona la montaña mágica, y orar piadosamente ante Nuestra Señora del Monsacro: la Dama Negra del dolmen, custodiada en aquel entonces por unos “fratres” misteriosos.

Esta iglesia poligonal, por ser la más enigmática de todas, ya que a la tradicional ausencia de documentación se une en este caso la ausencia de investigaciones y estudios contemporáneos, producto en gran medida de la agreste situación del edificio -las nieves del invierno y los barrizales del deshielo primaveral, unidos a las lluvias otoñales, impiden durante la mayor parte del año el acceso a la capilla, que no ha permitido siquiera el conocimiento de su existencia.

Iglesia del Monsacro

Nuestra Señora del Monsacro (Foto: Jorge L. Fernández Palacios)

En la cumbre del Monsacro, existen dos ermitas, conocidas generalmente por las designaciones de capilla de abajo y capilla de arriba, atendiendo a su situación relativa en los extremos norte y sur respectivamente de la majada a que dan nombre“. La capilla o ermita de abajo está emplazada junto al borde septentrional de la cumbre, en el extremo del sendero que asciende por el Llorera y al comienzo de la Majada de les Capilles.

Trátase de una construcción compuesta por una nave rectangular y ábside en su cabecera, orientada al Este, cuyo estilo parece denotar un romántico tardío.

A 300 metros de la capilla de abajo, al extremo sur de la Majada de les Capilles, de la que se halla separada por una corta pendiente, está emplazada, en situación más dominante que la anterior, la ermita o capilla de arriba. Es una construcción de planta octogonal que también parece corresponder al románico tardío1.

La capilla de arriba, o de Nuestra Señora del Monsagro, es una construcción que consta de cuatro partes, añadidas en diferentes períodos, que nos permiten seguir su evolución con relativa claridad. El elemento más antiguo es la nave octogonal, de lados desiguales y mampostería irregular; con una sencilla portada sin decoración, al NO, que presenta trazas de haber sido restaurada en diferentes épocas; una pequeña ventana al O y unos curiosos huecos, dos por cada lado del octógono, en el parte superior de los muros a unos dos tercios del suelo. En su interior, el empedrado del suelo parece haber sido retocado recientemente, perdiendo su disposición primitiva, mientras que en el lado S conserva un curioso altar hueco que cubre un pozo de un metro de profundidad, el “Pozo de Santo Toribio”.

En el lado E del octógono se añadió en época indeterminada, pero también en estilo románico -lo que nos hace suponer que no trascurrió mucho tiempo entre uno y otro elemento-, un pequeño ábside de dos tramos: uno rectangular y otro semicircular, que contiene algunos sillares tallados aunque en su casi totalidad esté levantado con mampostería irregular. Interiormente estuvo cubierto de pinturas, algunas de las cuales alcanzó a ver y fotografiar J.M. González en 1958 pero que hoy han desaparecido, representando escenas de la Virgen con el Niño y una curiosa vista de la ermita de abajo por su cara sur.

Junto al ábside, en el lado SE, se añadió luego un recinto trapezoidal irregular, conocido como “cueva del ermitaño”, para lo cual fue preciso excavar la caliza ladera junto a la que se alza la capilla. Su cubierta y arcos son de medio punto, por lo que se deduce su origen igualmente románico.

Finalmente, la cuarta parte de la construcción son la bóvedas, realizadas en piedra porosa ligera traída de otro sitio, mientras que los muros están elevados utilizando la caliza tan abundante en el Monsacro. Además, la bóveda del octógono se sustenta internamente mediante arcos ajivales cuyos nervios se unen en el centro, solución típicamente gótica y por tanto posterior al resto de la capilla.

Esto podría carecer de importancia si no fuera por las consecuencias que de ello se derivan para la estructura general del edificio. Efectivamente, M.A. Cadrecha apunta la hipótesis de que primitivamente la cubierta del octógono fuese de madera con un apoyo central en forma de columna, bien de madera o de piedra, que encajaría en el extraño hueco del suelo en el centro del octógono. Volvemos a encontrar pues el esquema de la columna central, el “Axis Mundi” o “Arbor Vitae”, en un edificio poligonal. Pero hay algo más: es muy posible que junto con la existencia de un soporte central y ligado a él debamos suponer la presencia de un segundo piso interior en la capilla, realizado en madera, que se sustentaría tanto en la supuesta columna central como en los muros laterales, en éstos mediante los curiosos huecos, ya señalados, que cual mechinales aparecen emparejados en cada lado del octógono.

 

Vista Picos de Europa desde Monsacro

Picos de Europa vistos desde la cumbre del Monsacro (Wikipedia)

Con todos los elementos citados nos remite al esquema general tantas veces citado en relación con las capillas poligonales del Temple: la cueva, el altar inferior, el árbol central, la estancia superior. Esquema que hemos visto repetido hace poco en San Baudelio de Berlanga, la Vera Cruz de Segovia y la Roronda de Tomar…

El Pozo de Santo Toribio

C. Cabal opina que la ermita octogonal del Monsacro debe su traza poligonal al hecho de haber sido construida sobre la planta de un dolmen o túmulo dolménico cuya cámara funeraria se correspondería con el Pozo de Santo Toribio, antes citado. Y el P. Carvallo nos informa que el recuerdo de Santo Toribio estaba tan enraizado en los dólmenes que la tradición popular asturiana lo consideraba a efectos devocionales, como patrón de tales monumentos prehistóricos.

En realidad no se trata más de la cristianización sincrética de antiguas piedras sagradas.

Volviendo al Monsacro podemos rastrear, en cuanto fases esquemáticas, la continuidad de los cultos religiosos que desembocaron en la construcción de la capilla de Nuestra Señora de Monsagro.

Uno. En la cima del monte y más concretamente en los alrededores de la capilla octogonal se ha descubierto un importante conjunto tumular, de origen megalítico, cuyos ajuares funerarios contenían hachas de piedra pulimentada, es decir exvotos rituales conocidos en el medievo como “piedras del rayo” y considerados talismanes. Se trataría de un culto a la Gran Madre efectuado en los santuarios dolménicos, emplazados allí porque el monte era un lugar de poder, y en cuyo contorno eran inhumados los cuerpos porque se esperaba obtener así el poder regenerador de la tierra sagrada.

Dos. En un momento prehistórico o primhistórico, los habitantes preromanos añadirían al culto de la Gran Madre un culto heliolátrico, cuyo rastro ha llegado hasta nosotros en la costumbre de recoger los cardos “mágicos” o “sagrados”, símbolo solar por excelencia entre los pueblos norteños. Esta asimilación, símbolo solar-Gran Madre, se detectará posteriormente en la Virgen Madre del medievo.

Tres. Con la llegada de los romanos, los astures semirromanizados y los propios latinos asimilarán los cultos precedentes con el culto a Júpiter, al que estaban dedicados casi todos los montes sagrados, datando de esta época el nombre de Monte Sacrum, Monte Sagrado, Monsacro, no como una inauguración de la sacralidad del monte, sino como una confirmación de su antigüedad.

Cuatro. La cristianización pone fin a los cultos precedentes. Los concilios toledanos del 681 y 682 lanzan su “anatema sit veneratoribus lapidum”; el concilio de Rouen, el 698, condena a los que ponen velas votivas en los dólmenes y menhires o hacen promesas y oraciones ante ellos; y el concilio Cesaraugustano XII establece en su canon IV que “a nadie se permitirá ir en romería a los montes…“. Pero los astures, que a duras penas soportaban una leve capa de barniz cristiano, persisten obstinadamente a subir al Monsacro con sus ofrendas y ritos para festejar a la Gran Madre en los templos de los Antiguos, los dólmenes, porque allí y sólo allí podía darse la experiencia mágica trascendente, el fenómeno místico-mistérico, el milagro. Por tanto, ante la inconveniencia “política” de suprimir totalmente el culto a la Gran Madre en el Monsacro, se optó por su “legalización”, es decir, la iglesia dominante oficializó el culto allí implantando asumiéndolo como propio, por el simple y sencillo método de levantar en la cima una capilla que sacraliza legalmente el enclave, sustituyendo el culto a los dólmenes por el del Pozo de Santo Toribio y el culto a la Gran Madre Tierra por el de la imagen negra de Nuestra Señora de Monsagro.

Más información interesante en: http://usuarios.lycos.es/Templespana/Monsacro.html

La ruta que siguen los protagonistas de la novela

Fuente: http://www.asturiasdigital.com/verde/sierradelmonsacro.htm

SITUACIÓN GEOGRÁFICA: Concejo de Morcín
TIEMPO EMPLEADO: 2 horas aprox.
DESNIVEL: 654 metros aprox.
DIFICULTAD: Baja.
PUNTO DE PARTIDA: La Collada (400 m aprox.).

 

Ruta

Ruta (Asturiasweb.com)

Se accede desde Oviedo por la CN-630 Oviedo-Sta. Eulalia de Morcín, donde cogeremos la carretera MO-1 y nos desviamos a las poblaciones de Calvín y Figares, concurriendo en la MO-3 con la población de la Collada.

Desde este pueblo iniciaremos la ruta. En la misma población por la vertiente de Sta. Eulalia, unos metros de carretera adelante hallaremos la desviación a la izquierda señalizada por un cartel orientativo de madera con la siguiente leyenda :”RUTA AL MONSACRO Y CAPILLAS MEDIEVALES“. Comenzamos la andadura por esa sinuosa y empinada subida que nos dará el gusto de disfrutar de las magníficas vistas del Valle del Caudal, estrechándose el camino en forma de zig-zag y mirando hacia atrás observaremos el intenso verde del paisaje que se alarga por Soto de Rivera y llega al Monte Naranco que somete a Oviedo a sus pies.

Una mirada a la parte baja y observaremos Sta. Eulalia y las nuevas urbanizaciones.

A este camino en cuesta se le conoce como “Cuesta de la Magdalena“, que en su día fue un camino ensanchado para el levantamiento de las torres del tendido eléctrico. Este camino culminará en la Vega de las Capillas (900 m., 1 hora), espaciosa y hermosa campera de mullida pradera rodeando una pequeña laguna. Las dos capillas del Monsacro, declaradas monumento histórico artístico, se dice que fueron construidas en el S. XIII y que pueden estar relacionadas con la existencia de un movimiento peregrinatorio. La capilla de arriba, capilla de Santiago se levanta sobre planta octogonal, ábside semicircular y bóveda de cañón, la portada es de arco de medio punto. La capilla de abajo o de la Magdalena es de planta longitudinal, bóveda algo apuntada y ábside semicircular. En este sitio se celebran dos romerías el 21 de julio, Santiago, y el 15 de Agosto, La Asunción, muy concurridas y de gran tradición. El Monsacro tiene una estrecha vinculación con los inicios del reino de Asturias, la leyenda habla del traslado del Arca Santa a una de sus cuevas procedentes de Toledo que actualmente se halla en la Cámara Santa del la Catedral de Oviedo.

Proseguiremos el ascenso hasta llegar a la cima, La Fallona (1.057), donde se encuentra el vértice geodésico (maravillosas vistas de la sierra del Aramo y valles del Caudal). El descenso lo podemos hacer por el mismo sitio, pudiendo realizarlo también por la vertiente contraria a la subida, una empinada canal, Barranco de la Otura, por la cara sur del Monsacro en la que podemos disfrutar de una gran variedad de cuevas y hermosas vistas al Valle de la Foz, Otura y Covadiella. La ruta finalizará por un sendero en los Llanos, en la MO-4, por la cual se podría realizar también la subida.

Oviedo

Fuente: Wikipedia

Campo de San Francisco

Oviedo (en asturiano Uviéu) es una ciudad y concejo asturiano de origen medieval (siglo VIII), capital del Principado de Asturias (España). Tiene 215.371 habitantes en el municipio (Mayo 2006) y 196.156 en la ciudad (INE 2005). Ovetenses emprendedores bautizaron con este nombre a tres ciudades americanas: en Paraguay, en la República Dominicana y en Florida en los Estados Unidos de América. Ostenta los títulos de “La muy noble, muy leal, benemérita, invicta, heroica y buena ciudad de Oviedo”. Y así lo recoge una placa situada en la fachada del edificio del Ayuntamiento.

Es la capital comercial y de negocios, y el centro administrativo y universitario de la región

Historia

Cuenta la leyenda que el rey Fruela I de Asturias salió de caza con sus amigos y se pararon a comer en un lugar idílico, más o menos donde se encuentra hoy enclavada la ciudad de Oviedo. A lo largo de la conversación surgió una pregunta: ¿En qué lugar vas a empezar a construir la ciudad que será la corte?, a lo que el rey contestó en latín: Ubi edo, que quiere decir «donde como».

 

La ciudad de Oviedo surgió sobre una colina que los romanos llamaban Ovetao. Su fundador fue el rey asturiano Fruela, hijo de Alfonso I de Asturias (yerno y sucesor del rey Fruela I de Asturias), que reinó desde el 757 al 768.

A no mucha distancia de la vieja civitas romana de Lucus Asturum, en el año 761 el monje presbítero Máximo y su sobrino Fromistano decidieron fundar un monasterio a orillas de la calzada romana que unía León—Pajares—Lugo de Llanera y posteriormente erigieron una ermita en honor del mártir San Vicente. Poco tiempo después dos docenas de monjes se unieron al proyecto colonizador, transformándose el lugar en monasterio tal y como consta en el acta fundacional firmada el 25 de diciembre del año 781, siendo su primer abad Fromistano. Obtuvo seguidamente la protección del rey Fruela I, que eligió el lugar como residencia de Munia, su mujer, y en él nació su hijo Alfonso II, conocido como «el Casto».

Más tarde, el hijo de Fruela, Alfonso II el Casto trasladó la capital del reino de Asturias a este lugar y convirtió Oviedo en sede episcopal. Además la fortificó y dotó de palacios, iglesias y otras estructuras, como un acueducto (del que hoy solo quedan tres arcos).

Campus del Milán (Facultades de Letras)

Durante su reinado se descubrió en Compostela una tumba que se supuso del apóstol Santiago (en el 812), y este rey fue el primero en visitar la tumba partiendo desde Oviedo, con lo que Alfonso II se convirtió en el primer peregrino a Santiago de Compostela y se inauguró el primer camino de peregrinos, como puede leerse en un documento de Alfonso II fechado el 4 de septiembre del año 829, donde se concede a la iglesia de Santiago de Compostela el espacio comprendido en un radio de tres millas en torno a dicha iglesia, que fue construida para venerar las sagradas reliquias, y donde así mismo se cuenta como este rey se enteró del hallazgo y como acudió con los maiores de su palacio; aunque hoy en día se sabe que es falso, se supone que debe de basarse en otro verdadero de Alfonso II que ya no se conserva.

Dado su contacto con la corte de Carlomagno, comenzó a fluir desde el reino de éste un río de peregrinos que entraban por los Pirineos y por el norte iban hasta Oviedo y desde ahí hacia Santiago, con lo cual el camino norte es la ruta más antigua de los peregrinos a Santiago de Compostela. Si los primeros peregrinos usaban esta vía se debe a que más al sur el camino no era seguro en esa época porque se trataba de un territorio en que aunque conquistado ya a Al-Andalus, eran frecuentes las incursiones musulmanas. De hecho, el camino del sur es posterior, ya que sólo reyes posteriores pudieron desplazar a los musulmanes hasta más allá del Duero.

Calle Uría

En el año 1075 fue a visitar Oviedo en calidad de peregrino el rey de León y de Castilla, Alfonso VI. Abrió solemnemente el Arca Santa en la iglesia de San Salvador, que contenía muchas y muy buenas reliquias que habían estado escondidas en el monte Monsacro, a raíz de la invasión musulmana. A partir de este hecho, Oviedo y sus reliquias fueron internacionalmente famosas, hasta tal punto que los peregrinos que venían a Santiago de Compostela se desviaban en León e iban hacia el norte para hacer un alto en esta ciudad asturiana y venerar las reliquias. De hecho hay un refrán antiguo que dice Quien va a Santiago y no a San Salvador, visita al siervo y olvida al Señor, indicando por tanto que Oviedo era ruta obligada para los peregrinos del camino.

El rey Juan I, en 1388, funda el Principado de Asturias, título inaugurado por el infante don Enrique, hijo de aquél, y que desde entonces corresponderá a los sucesores a la Corona; Oviedo se convierte, entonces, en la capital del Principado. Al tiempo surgía la Junta General del Principado de Asturias, institución de derecho público que como Junta de Concejos funcionó con carácter permanente en el Principado de Asturias desde mediados del siglo XV hasta 1834, año en que se dio paso a las Diputaciones Provinciales.

Edificio Administrativo Gobierno Principado de Asturias

Durante la Edad Moderna hubo una inmovilización económica debida a un cierto aislamiento. A finales del siglo XVIII la ciudad empezó a experimentar una vida cultural bastante alta, destancando la figura de Feijoo. Se creó la Sociedad Económica de Amigos del País que llegó a ser un grupo con un cierto prestigio cultural e influencia política.

A comienzos del siglo XIX los ovetenses fueron de los primeros españoles en rechazar la invasión francesa, y el 9 de mayo de 1808 iniciaron el alzamiento de Asturias para defender la independencia española, como puede leerse en la siguiente placa conmemorativa del primer centenario de tan histórico acontecimiento. Fue el escenario de enfrentamientos entre absolutistas y liberales. La decisión la toma la Junta General del Principado en la noche del 23 al 24 de mayo de 1808, obligada por la presión popular. Las tropas francesas fueron rechazadas, tras tener sometida la ciudad durante un año.

Teatro Campoamor

Durante la revolución de 1934, protagonizada por los mineros de la Cuenca, la ciudad queda asolada en buena parte: resultan incendiados, entre otros edificios, el de la Universidad, cuya biblioteca guardaba fondos bibliográficos de extraordinario valor que no se pudieron recuperar, o el teatro Campoamor. La Cámara Santa en la Catedral, por su parte, fue dinamitada.

Durante la sublevación del ejército en 1936 que dio lugar a la Guerra Civil, la ciudad quedó en manos de los sublevados (bajo el mando del coronel Aranda), permaneciendo sitiada por las tropas leales al gobierno republicano, hasta que las tropas sublevadas rompieron el cerco en 1937, con la caída de toda la zona norte en manos franquistas. La ciudad quedó reducida prácticamente a cenizas.

A los ovetenses se les llama familiarmente carbayones y tienen un pastel típico de la ciudad llamado carbayón. El carbayo es un roble, árbol sagrado para los antiguos asturianos y cántabros. Por “el Carbayón” se conocía popularmente a un árbol centenario sito en la calle Uría (a la altura del Paseo de los Álamos) hasta que en el año 1879 fue derribado para hacer el ensanche hacia la estación de tren. En desagravio de este hecho, en 1950, el municipio plantó otro roble cerca del teatro Campoamor y en el lugar donde estaba el Carbayón se colocó en la acera una placa conmemorativa.

Anuncios



A %d blogueros les gusta esto: